ZUBEROA
Mientras las nubes, empujadas por una tierna brisa
Van pasando lentamente por el cielo,
Y cuando jardines y campos se ponen escarlatas
Mi corazón se viste de amor.
Ahí está Züberoa
Helada o calurosa
Presagio de mi porvenir.
Cuando, a ciertas horas de pura luz
Surgen los montes semejantes al mar,
A menudo me muero de ansia por marcharme,
Pero bastan cuatro miradas para que me quede
Ahí está Züberoa
Helada o calurosa
Presagio de mi porvenir.
El río Saison se desliza con pereza en la hondonada
de esos valles,
En grandioso aislamiento, respiro y canto.
Al bajar Andoze, la tempestad me lleva
Con un largo aullido, matizado de recuerdos.
Ahí está Züberoa
Helada o calurosa
Presagio de mi porvenir.
© Itxaro Borda