NANA PARA ARIANA

 

Mientras el viento levanta la arena

La mujer siente una honda tristeza.

Que se vacíe la vena en lágrimas de sangre:

No volvió su novio.

 

Olvida la muerte, querida Ariana,

Y duérmete en la misma playa;

Aunque nuestra fe esté desgarrada, seguimos pensando

Que, después de una larga noche surgirá la luz.

 

Duérmete y sueña,

Teje caminos y llévanos

En intrépidas naves, para que sepamos

Que el porvenir nutre con llamas el horizonte.

 

Cuando surja el amanecer,

Con el pelo enmarañado y la mirada hundida,

Rezaremos oraciones hasta tu despertar.

Cuidaremos de tu sueño.

 

Rezaremos oraciones hasta tu despertar.

Cuidaremos de tu sueño.

 

  © Itxaro Borda


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