LA ENDECHA DE NAXOS
Más allá del mar,
En lo más hondo del azul,
Duerme una mujer
En lancinante reposo.
¡Ella le ofreció la miel,
Y le abrió el camino de la cueva!
Pero en el crepúsculo sombrío
Su amigo la abandonó.
¡La ola golpea contra la peña!
La ciudad se llena de comadres.
Después de atravesar Naxos
La mujer llega, jadeante.
Las comadres se burlan:
Te abandonaron para siempre.
¿Quieres saber de tu amante?
Escucha: nunca volverá.
Ella sigue pensando que mañana
Podrán vivir juntos:
Al hacerse tan patente el abandono
¿Cómo no se ha de seguir esperando?
© Itxaro Borda